sábado, 19 de abril de 2014

Linea de tiempo. Capitulo 3.

Capítulo 3: Bases institucionales para la cooperación, 1938-1950

La ampliación del campo de aplicación de la higiene implicó nuevos ámbitos de cooperación internacional el contexto de la Segunda Guerra Mundial exigió el alineamiento político de los Estados que afectó de manera decisiva la cooperación en salud, en el caso de Colombia, tiene estructuras que serán examinadas mas adelante…

La X Conferencia Sanitaria Panamericana en Bogotá


Según  el Estado colombiano y la OSP, el hecho más destacado y significativo, que da comienzo a una nueva etapa,  fue la celebración de la X Conferencia Sanitaria Panamericana en Bogotá. La inauguración de la conferencia continental fue en el teatro Colón, con la asistencia del presidente Eduardo Santos, recién posesionado.
El gobierno de López Pumarejo también se interesó en acciones sociales en beneficio de los trabajadores y sectores populares –dentro de las cuales se pueden ubicar la Ley 200 sobre la propiedad agraria y la creación del Ministerio de Trabajo, Higiene y Previsión Social— para lo cual adelantó una reforma tributaria que hacía énfasis en los impuestos directos en lugar de que se dependiera mayoritariamente de los que gravaban el comercio de importación-exportación.
En el discurso inaugural de la Conferencia, señaló en su discurso que las conferencias, localizadas inicialmente en los límites de los problemas epidemiológicos propios de la zona tórrida, se fueron adentrando en el panorama complejo que formaba el conjunto de las campañas sanitarias dirigidas a combatir las enfermedades comunicables que diezmaban a las varias capas sociales del pueblo colombiano, especialmente las más humildes. Jaramillo prometía que no quedarían estériles las conclusiones y los votos de la conferencia, pues era propósito leal y fuerte del gobierno hacer de la higiene, la sanidad y la asistencia pública los pilares egregios de su plan administrativo.
En Colombia, como en otros países de América, la limitación económica obligaba a la búsqueda de medios proporcionados a la capacidad fiscal del país para suplir con la tenacidad las limitaciones en dotación técnica y económica. Así sucedía con la tuberculosis, que había tomado una iniciación nacional.
El ministro ofrecía también la unificación de los servicios preventivos y curativos a cargo del Estado. Afirmaba que había advertido ya al Gobierno sobre la necesidad de “legalizar” el oficio del higienista por el sacrificio, dedicación de tiempo completo y desvinculación profesional a que ello obligaba.
La Conferencia aprobó 39 resoluciones y recomendaciones, que iban desde las reformas introducidas a la OSP hasta los votos de aplauso a Colombia y sus representantes e instancias dirigentes por la exitosa reunión.

Guerra y cooperación en salud


La Segunda Guerra Mundial habría de jugar un papel muy importante para la inserción internacional del país y para el desarrollo de la industria dentro de la política proteccionista de substitución de importaciones.
Las exigencias de la guerra afectaron la agenda de la XI Conferencia Panamericana convocada para la primera semana de junio de 1942 en Río de Janeiro. Uno de los temas centrales de la Conferencia era “Defensa Continental y Salud Pública”, donde se pretendían propiciar que se adopten las medidas emergentes en materia de cuarentena para armonizar la defensa de cada país con la defensa general del continente.

El Servicio Cooperativo Interamericano de Salud Pública (SCISP)


En desarrollo de la “política del Buen Vecino” se diseño un proyecto cooperativo en asuntos de salubridad y saneamiento entre el Instituto de Asuntos Interamericanos y las otras 21 repúblicas americanas. Este proyecto buscaba bloquear cualquier clase de influencia del “enemigo” de ese momento en el subcontinente y, además, fortalecer los lazos ‘de amistad’.
El SCISP también trabajó en la formación del personal médico y de salud en el país durante el tiempo que duró su presencia en el mismo, y este trabajo ilustra sobre esa mezcla de jurisdicciones, funciones y fines que caracterizó la cooperación internacional por esta época, al menos desde el lado de los socios externos.
La OSP, además, administró becas del  Servicio de Salud Pública de los Estados Unidos. Los estudios especializados abarcaban campos desde la bacteriología y la cardiología hasta entomología, higiene industrial, cirugía dental, pediatría, radiología, urología, ingeniería sanitaria, estadísticas vitales. Se estableció un ambicioso programa para dar asistencia a estudios en enfermería y mejoramiento de los servicios de enfermería, a finales de 1942, en cooperación con las autoridades nacionales de salud y la FR, el IAI, y la Oficina de Niños de los E.U.
                                                                                                   

El Ministerio de Higiene y la Estadística


En 1946, por la Ley 27 de ese año, se creó el Ministerio de Higiene, separando los asuntos de la higiene y la asistencia pública, de los laborales y de la seguridad social, los cuales quedaron a cargo del Ministerio del Trabajo.
Trabajo previo a la creación de esta nueva instancia se había adelantado bajo el gobierno de Eduardo Santos y de alguna manera recogía los propósitos de las conferencias panamericanas y de la OSP de contar con una instancia estatal independiente y específica, que se venían expresando desde Lima y se habían ratificado en Bogotá.
La OSP, por medio del Departamento de Estado de Estados Unidos, consiguió de la Oficina de Censos de Washington el envío de Albert Balley como Asesor Técnico, quien presentó un plan orgánico al Departamento Nacional de Salubridad.
La meta primordial del nuevo programa era la implantación de la declaración obligatoria, por parte de los médicos, de las enfermedades transmisibles, que hasta el momento no se había llevado a efecto en Colombia, no obstante existir leyes y debates sobre el particular, como se vio atrás. Y abrir la puerta a la inclusión de las estadísticas vitales.

Autonomía de la OSP en el concierto mundial


La derrota del fascismo en la Segunda Guerra Mundial se tradujo en un pacto mundial que tendría consecuencias duraderas. El pacto consistió en la creación de la ONU en la reunión de San Francisco en 1945 y se apoyaba en ciertas convicciones comunes, a pesar de las fuertes diferencias ideológicas de los triunfadores.
Si el pacto implicaba la ampliación de los derechos y de la ciudadanía, la salud no podría ser excluida. Como derecho quedaría incluida la salud en la Declaración Universal de Derechos Humanos proclamada por la Asamblea General de Naciones Unidas en diciembre de 1948 y en la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, adoptada por la Novena Conferencia Internacional Americana, reunida en Bogotá el mismo año.
Esto generó un intenso debate en la Conferencia Internacional de constitución de la OMS a mediados de 1946. Como opción intermedia, la Conferencia decidió incluir en el Artículo 54 de la constitución de la nueva organización que “la integración se efectuará tan pronto como sea factible mediante acción común basada en el mutuo consentimiento de las autoridades competentes, expresada por medio de las organizaciones interesadas” (OPS, 1992: 398).
En estas condiciones, el 24 de mayo de 1949, el Director General de la OMS, el doctor Brock Chisholm, y el director de la OSP, el doctor Soper, firmaron un acuerdo mediante el cual la OSP sería considerada Oficina Regional de la OMS para las Américas, conservando su autonomía e identidad institucional. Pero el Servicio decidió retirar sus aportes en 1947, y esto significó que el presupuesto no alcanzaba a ser cubierto por los aportes nacionales. Esto y la búsqueda de autonomía, abrió una nueva etapa para la organización que vendría a expresarse también en la relación con la sociedad y el estado colombianos.


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