Capítulo 3: Bases
institucionales para
la cooperación, 1938-1950
La ampliación del campo de aplicación de la higiene implicó nuevos
ámbitos de cooperación internacional el contexto de la Segunda Guerra Mundial
exigió el alineamiento político de los Estados que afectó de manera decisiva
la cooperación en salud, en el caso de Colombia, tiene estructuras que serán
examinadas mas adelante…
La X Conferencia
Sanitaria Panamericana en Bogotá
Según el Estado colombiano y la
OSP, el hecho más destacado y significativo, que da comienzo a una nueva
etapa, fue la celebración de la X
Conferencia Sanitaria Panamericana en Bogotá. La inauguración de
la conferencia continental fue en el teatro Colón, con la asistencia del
presidente Eduardo Santos, recién posesionado.
El gobierno de
López Pumarejo también se interesó en acciones sociales en beneficio de los
trabajadores y sectores populares –dentro de las cuales se pueden ubicar la Ley
200 sobre la propiedad agraria y la creación del Ministerio de Trabajo, Higiene
y Previsión Social— para lo cual adelantó una reforma tributaria que hacía
énfasis en los impuestos directos en lugar de que se dependiera
mayoritariamente de los que gravaban el comercio de importación-exportación.
En el discurso
inaugural de la Conferencia, señaló en su discurso que las conferencias,
localizadas inicialmente en los límites de los problemas epidemiológicos
propios de la zona tórrida, se fueron adentrando en el panorama complejo que
formaba el conjunto de las campañas sanitarias dirigidas a combatir las
enfermedades comunicables que diezmaban a las varias capas sociales del pueblo
colombiano, especialmente las más humildes. Jaramillo prometía que no quedarían
estériles las conclusiones y los votos de la conferencia, pues era propósito
leal y fuerte del gobierno hacer de la higiene, la sanidad y la asistencia
pública los pilares egregios de su plan administrativo.
En Colombia, como
en otros países de América, la limitación económica obligaba a la búsqueda de
medios proporcionados a la capacidad fiscal del país para suplir con la
tenacidad las limitaciones en dotación técnica y económica. Así sucedía con la
tuberculosis, que había tomado una iniciación nacional.
El ministro ofrecía
también la unificación de los servicios preventivos y curativos a cargo del
Estado. Afirmaba que había advertido ya al Gobierno sobre la necesidad de
“legalizar” el oficio del higienista por el sacrificio, dedicación de tiempo
completo y desvinculación profesional a que ello obligaba.
La Conferencia aprobó
39 resoluciones y recomendaciones, que iban desde las reformas introducidas a
la OSP hasta los votos de aplauso a Colombia y sus representantes e instancias
dirigentes por la exitosa reunión.
Guerra y cooperación en salud
La Segunda Guerra Mundial habría de jugar un papel muy importante para
la inserción internacional del país y para el desarrollo de la industria dentro
de la política proteccionista de substitución de importaciones.
Las exigencias de la
guerra afectaron la agenda de la XI Conferencia Panamericana convocada para la
primera semana de junio de 1942 en Río de Janeiro. Uno de los temas centrales
de la Conferencia era “Defensa Continental y Salud Pública”, donde se
pretendían propiciar que se adopten las medidas emergentes en materia de cuarentena
para armonizar la defensa de cada país con la defensa general del continente.
El Servicio Cooperativo Interamericano de
Salud Pública (SCISP)
En desarrollo de la “política del Buen Vecino” se diseño un proyecto
cooperativo en asuntos de salubridad y saneamiento entre el Instituto de
Asuntos Interamericanos y las otras 21 repúblicas americanas. Este proyecto
buscaba bloquear cualquier clase de influencia del “enemigo” de ese momento en
el subcontinente y, además, fortalecer los lazos ‘de amistad’.
El SCISP también trabajó en la formación del personal médico y de salud
en el país durante el tiempo que duró su presencia en el mismo, y este trabajo
ilustra sobre esa mezcla de jurisdicciones, funciones y fines que caracterizó
la cooperación internacional por esta época, al menos desde el lado de los
socios externos.
La OSP, además, administró becas del
Servicio de Salud Pública de los Estados Unidos. Los estudios
especializados abarcaban campos desde la bacteriología y la cardiología hasta
entomología, higiene industrial, cirugía dental, pediatría, radiología,
urología, ingeniería sanitaria, estadísticas vitales. Se estableció un
ambicioso programa para dar asistencia a estudios en enfermería y mejoramiento
de los servicios de enfermería, a finales de 1942, en cooperación con las
autoridades nacionales de salud y la FR, el IAI, y la Oficina de Niños de los
E.U.
El Ministerio de Higiene y la Estadística
En 1946, por la Ley 27 de ese año, se creó el Ministerio de Higiene,
separando los asuntos de la higiene y la asistencia pública, de los laborales y
de la seguridad social, los cuales quedaron a cargo del Ministerio del Trabajo.
Trabajo previo a la creación de esta nueva instancia se había adelantado
bajo el gobierno de Eduardo Santos y de alguna manera recogía los propósitos de
las conferencias panamericanas y de la OSP de contar con una instancia estatal
independiente y específica, que se venían expresando desde Lima y se habían
ratificado en Bogotá.
La OSP, por medio del Departamento de Estado de Estados Unidos,
consiguió de la Oficina de Censos de Washington el envío de Albert Balley como
Asesor Técnico, quien presentó un plan orgánico al Departamento Nacional de
Salubridad.
La meta primordial del nuevo programa era la implantación de la declaración
obligatoria, por parte de los médicos, de las enfermedades transmisibles, que
hasta el momento no se había llevado a efecto en Colombia, no obstante existir
leyes y debates sobre el particular, como se vio atrás. Y abrir la puerta a la
inclusión de las estadísticas vitales.
Autonomía de la OSP en el concierto mundial
La derrota del fascismo en la Segunda Guerra Mundial se tradujo en un
pacto mundial que tendría consecuencias duraderas. El pacto consistió en la
creación de la ONU en la reunión de San Francisco en 1945 y se apoyaba en
ciertas convicciones comunes, a pesar de las fuertes diferencias ideológicas de
los triunfadores.
Si el pacto implicaba la ampliación de los derechos y de la ciudadanía,
la salud no podría ser excluida. Como derecho quedaría incluida la salud en la
Declaración Universal de Derechos Humanos proclamada por la Asamblea General de
Naciones Unidas en diciembre de 1948 y en la Declaración Americana de los
Derechos y Deberes del Hombre, adoptada por la Novena Conferencia Internacional
Americana, reunida en Bogotá el mismo año.
Esto generó un intenso debate en la Conferencia Internacional de
constitución de la OMS a mediados de 1946. Como opción intermedia, la
Conferencia decidió incluir en el Artículo 54 de la constitución de la nueva
organización que “la integración se efectuará tan pronto como sea factible
mediante acción común basada en el mutuo consentimiento de las autoridades
competentes, expresada por medio de las organizaciones interesadas” (OPS, 1992:
398).
En estas condiciones, el 24 de mayo de 1949, el Director General de la
OMS, el doctor Brock Chisholm, y el director de la OSP, el doctor Soper,
firmaron un acuerdo mediante el cual la OSP sería considerada Oficina Regional
de la OMS para las Américas, conservando su autonomía e identidad
institucional. Pero el Servicio decidió retirar sus aportes en 1947, y esto
significó que el presupuesto no alcanzaba a ser cubierto por los aportes
nacionales. Esto y la búsqueda de autonomía, abrió una nueva etapa para la
organización que vendría a expresarse también en la relación con la sociedad y
el estado colombianos.
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